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sábado, 13 de noviembre de 2010

Tu vocación de pájaro suicida

A Yoli Bell



Adiós,
se aleja como un gato
tu sombra clara
y me pongo triste como una copa,
soy sólo refugio que no espera,
soy violencia
de barrio amontonado.
 

Tan grande se puso la noche,
no recuerdo
ni cielos ni palabras,
voy nombrando
sólo lunas que caminan por tus muslos,
resabio de bocas que se fundieron extrañas.


Te recuerdan las escaleras y las esquinas,
cruza un viento y pasa mi sombra
como duende los andenes y la plaza.
 


Esta noche sólo desconcierto
voy deseando,
caminar oscuro por calles que no existan,
lograr otro dolor menos despierto
y otro deseo menos satánico.
 

Tan a destiempo me ha traído tu presencia el destino;

 
"Con cuanta belleza la tarde nos ha dejado morir
como a dos cosmonautas"
 


La noche nos ha prometido encuentros mágicos,
me llamará tu presencia bajo la luna ferroviaria...
 


Nací para amarte sólo así, a la deriva,
barco necio que reniega de sus constelaciones,
distante, tardío.
 

Así camino ausente,
donde morir es sólo caer por tus laderas,
imaginar la siguiente luna,
acariciarte un seno,
dejar que pase octubre
y atravesar esta distancia.
 

Porque amo tu piel amarga,
tu vocación de pájaro suicida.


Porque no encuentro justicia para permitirme las palabras.
 

He creado este templo
para arrepentirme por siempre de no tenerte.
 

Me he perdonado la vida
para poder esperarte.















 





1 comentario :

  1. Visceral!! Qué buenos poemas estás escribiendo con tu propio lenguaje, Horatius!!

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