martes, 3 de enero de 2023

 

“Cuando a la casa del lenguaje se le vuela el tejado y las palabras no guarecen, yo hablo.”


Alejandra Pizarnik


 

Poemario












Los poemas aquí publicados, han sido escritos entre fines de 1977 y la actualidad.

Fueron subidos a este blog a partir de 2010, no en orden cronológico sino aleatorio.

Las temáticas son diversas y los poemas no están ordenados de acuerdo a ellas.

No están todos los que son, pero todos los que están, ineludiblemente son.
 
El blog es caótico, y muy posiblemente, muchos de los poemas también lo sean.
 
Sólo algunos poemas llevan escrita la fecha o el año de creación, esto contribuye aún más al caos general.  

Además de los poemas hay también algunas notas de carácter más personal.

Por lo tanto, invito al lector a sumergirse en un mundo diverso y cambiante, donde “Evita baila con Freud”, donde copulan “La Biblia con el calefón” (Valga la mención a Sabina y a Discépolo).
 
Como autor, asumo la responsabilidad de todo lo escrito en este blog. 

Nota: He comenzado, torpemente y sin conocer el oficio, a recitar, y agregar esos registros vocales para algunos de mis poemas; espero que puedan ser de vuestro agrado, o en caso contrario, que me puedan disculpar.



Horacio Moschini




Contenido


Los que vuelven despiertos, Poema/Animación/Sonido

Canciones de lenguaje negro (Versión 1), Poema/Animación/Sonido

Desierto La Nada

Mis gatos de libre albedrío

Epitafio para un poeta fatigado

Oscuridad invita (Haiku de métrica libre)

Discursos cayendo (Haiku de métrica libre)

Amanecer distante (Haiku de métrica libre)

La más eterna de las nadas

Los enigmas del callar

Por los bares, martes 1 de noviembre (Café sin discursos)

Balada do peixe morto

Por los bares, miércoles 7 de septiembre

Por los bares, jueves 25

Por los bares, viernes 19

Por los bares, domingo 14

La bestia dadaísta, fragmento Nº 6: La muerte DADÁ

La bestia dadaísta, fragmento Nº 1: El santo gurú

Oda a la paja

De forma elíptica

El desnacer

Otro ayuno

Las voces de Yemanjá, Poema-Animación-Sonido

Como una ambición murciélaga, Poema-Animación-Sonido

Tango de un exilio, Poema-Animación-Sonido

En los últimos días, Poema-Animación-Sonido

El Under

Entonces se soñaran

Diecisiete raíces de esta tierra

Muy pronto...

Milonga quieta

Tres frente a un espejo

Canto sereno
Un amanecer sin prisa
Tal vez un kilme
Hipótesis de un plagio
Disgregación
Palabras para lo inexpresable
Helicobacter pylori
Se reflejarán al unísono
Paralelismos hipotéticos

Las voces de Yemanjá
Sin salida
Sólo atino a contemplarte
Oración
En tu arena

Pesadilla fluorescente
Oda al coño
Más allá del descontrol
El águila es bandera
Retorno
El renacer del surrealismo arterioesclerótico
Nuestras esquivas presencias

Entre tus últimas palabras

Mis danzas esqueléticas

Las órbitas cual cavernas

Cuando asechan los espejos

Nos observarán siempre

El Condenado

Y ahora

Veneno

Un río de sangre maldita

La noche al descubierto

Gente que no existe

Hablo de amor con los demonios

El atroz escenario

Vuelan oscuros pájaros

Tango de un exilio

Como rayo vertical

Y la vida es un diente envenenado

De estos días

Hay un día prohibido

A esta hora de lo imposible

Breve discurso marginal

Imagen sorprendida

De solo pronunciarlas

Renacimiento marginal

Aparición - A mi padre

Eres como este barco

Con palabras articuladas

Los que vuelven despiertos

Manifiesto de una flor rabiosa

Canciones de lenguaje negro

La felina oscuridad

Por aquí pasa el lenguaje

En los últimos días

El sol vomitó luz negra - A mi padre
Pero yo levanto este canto - A César Vallejo
Y adivino la historia - A Federico García Lorca
Lo irracional
Sweet moon
Que cuando digo palabra
La memoria
Caos
Cuando las horas pesen
Ornamento
Como una ambición murciélaga
Excéntrica y azul
nosotros
 
 
© Todos los derechos reservados.




Los que vuelven despiertos - Poema/Animación/Sonido



Poema y animación: Horacio Moschini

Imágenes de dominio público (Wikimedia Commons)

Tema musical Galería de audio de Youtube (Shadoma - Autor: The Mini Vandals)
 
También en YouTube: https://youtu.be/SzcxppK0zk4



 


miércoles, 28 de diciembre de 2022

martes, 27 de diciembre de 2022

Desierto La Nada



Este territorio se llama "Desierto La nada", no recuerdo bien cómo llegué hasta aquí; este lugar se parece mucho a su nombre. Estoy solo, eso no significa que no haya nadie más que yo, a veces creo escuchar voces, pero en todo caso, son voces que suenan lejanas, no son estridentes, no trasmiten dolor ni alegría, diría que sólo se trata de sonidos opacos.


Dije opaco, creo que es un buen adjetivo para describir este territorio; las cosas, si es que aquí hay cosas, se muestran desdibujadas y pronto se desvanecen. digo cosas, y no personas o animales, porque aquí parece no haber movimiento, lo único que hay es un viento constante que sopla sin mucha fuerza, apenas cálido; sin embargo, mi piel no lo percibe, el viento de este lugar no es una sensación, es un pensamiento.

Aunque nada aquí se mueve, sólo el viento, tengo la sensación de que hay seres que me acompañan, no es porque los haya visto, pero puedo intuir, al escuchar las voces opacas, que en este desierto hay muchas almas similares a la mía, esto aligera levemente mi sentimiento de soledad, y tal vez sin darme cuenta, esto que estoy escribiendo, no sea otra cosa que mis propios sonidos opacos.
    
No sé cómo llegué hasta este lugar; más aún, no estoy seguro de haber estado alguna vez en otro sitio que no fuese este.
 
No sé cómo llegué hasta aquí, a veces pienso que fue por propia voluntad.
 

 

 
 

jueves, 8 de diciembre de 2022

Mis gatos de libre albedrío


"Querer a las personas como se quiere a un gato, con su carácter y su independencia, sin intentar domarlo, sin intentar cambiarlo, dejarlo que se acerque cuando quiera, siendo feliz con su felicidad.''

Julio Cortázar


Un
un
🐱
dos 🐱s
tres gatos,
cuatro,
...
...
...
muchos más.

Todos estos gatos,
son mis felinos irreverentes,
mis esquivos,
funámbulos trasnochadores,
mis ariscos indigentes
maullando su libertad.

Van sin dueño,
sin permiso,
sueltos y rebeldes,
nunca atados a un collar.

Van con las vidas que les queden,
si no son siete les da igual,
sin límite de medianeras,
ni tejados ni cornisas,
moviéndose al acecho,
señoriales en su andar.

Ya muy entrada la noche,
mientras todo el barrio duerme,
yo disfruto al escuchar
los ardientes maullidos
de su amatorio ritual.

Estos
🐱s tan fogosos
y su aquelarre pasional,
hacen que escriba sin sentido 
cuando la hora del insomnio
está a punto de llegar,
y es así
que escribo desatinos
para poder cerrar los ojos
y con elegancia gatuna
entregarme a mi soñar.

Es por eso que nunca,
jamás contaré ovejas,
sólo gatos de libre albedrío,
siempre 🐱s callejeros,
no he de contar otra cosa,
no contaré nada más.
 

🌜🐱🐱



viernes, 25 de noviembre de 2022

Epitafio para un poeta fatigado



Ya quiero matar lo que queda de este día,
y dormirme abrazado a la muerte.

A estas horas
la poesía es un veneno delicioso,
pero terminar este poema
va contra todo pronóstico,
porque siento que en esta noche
un dolor verborrágico
se manifiesta en mi cintura,
y que mi vejez se va acercando
silenciosa como serpiente,

Los recuerdos van surgiendo con fluidez,
ese perro que corría tras la bicicleta,
el cura de los pobres
dando la misa en su capillita junto a los baldíos,
y el zanjón de aguas claras repleto de renacuajos,

Abrazarse a la muerte reconforta,
es una caricia que calma el deterioro,
es como si ese final deseado
anulara todas sus miserias.

Esta noche,
me he quedado sin aliento,
y sin embargo
me siento dionisíaco,
porque su oscuridad
proviene de lo caótico.
Entonces imagino danzas paganas,
y un coro de aves exóticas
que desde sus altas ramas
saludan a un Nietzsche victorioso,
victorioso en su derrota.

Esta noche
pienso en la muerte del chamán,
en la muerte del samurái,
y en la muerte del equilibrista.

Se aproxima el final de la contienda,
y entonces agrego este breve epitafio:

"Aquí me encuentro muy cómodo; por favor, no me vengan con eso de la reencarnación".



viernes, 11 de noviembre de 2022

La más eterna de las nadas




Liben las amapolas

el néctar de mi cuerpo muerto,

delirio de brujas,

devoren mis genitales los poetas,

y envuelva el sol mis dulces huesos.



Y tú,

amada musa,

dile a dios que estoy muy lejos.



Por una noche

vivamos la más eterna de las nadas,

esa,

donde nunca existió el número dos

ni la risa del día siguiente.


Ahora musa,

deja caer las estrellas.


Esta noche,

escucharemos el grito original,

esta noche,

amada musa,

ni tú 

ni yo

seremos.

***


Nota: Escribí este texto en 1977, aunque antes de este había escrito varios otros, lo considero mi primer poema.