La Pinchufleta Nro. 3 - Leer Aquí
https://online.fliphtml5.com/sizqp/La-Pinchufleta-Revista/
Música del video, Autor: La Mona Jiménez, versión de Titi Fernández
Video: El equipo de la Pinchufleta
Nro 1 - Enero de 2026
Idea y Dirección Editorial: Abelardo de Carril
Contacto: lapinchufleta.revista@gmail.com
Tango Fuera de Escena - Relato - 2da Edición
Impreso en Argentina bajo demanda. También disponible en España, Portugal, Estados Unidos, México, Colombia, Ecuador, Bolivia, Chile y Uruguay.
Explorando nuevas alternativas de edición, para escapar un poco de Amazon, y obtener un precio más razonable para el lector; aun así, la impresión bajo demanda resulta todavía algo onerosa, el costo de envío a domicilio se reduce bastante aunque el precio final sigue aún algo elevado.
Lectura de dos poemas en el programa "No me pares ahora" de Radio Sur y Tinta, a cargo de su conductor Juan Ranieri. Fecha, 21 de noviembre de 2024.
El programa "No me pares ahora" se transmite todos los jueves de 18 a 21 hs por Spotify. Cada transmisión además, permanece a disposición del oyente para poder ser escuchada en cualquier momento.
Mi agradecimiento a Juan y a su equipo de colaboradores.
Una opción mucho más económica para nuestros deteriorados bolsillos argentinos, y por qué no, también para los de cualquier otro sitio del orbe. El mago futurista (La obra donde las ilustraciones hacen malabares con los versos, donde todo se convierte en un circo bizarro y desquiciado) ahora también en formato e-book de Kindle (Libros digitales de Amazon) para leer y disfrutar desde el celular, la tablet o la compu (o las tres juntas). Un precio mucho mas accesible que la edición en papel y sin costo de envío ya que se descarga desde Internet. la aplicación Kindle, que sirve para leer este tipo de libros es gratuita.
¿Qué dice la prensa mundial? 😜
Dijo Le Monde Diplomatique: "Un livre qu'aucun amoureux d'art ne devrait arrêter de lire"
Dijo The Guardian: "A masterpiece of poetry and illustration"
Dijo El País: "Sólo El Quijote y La Divina Comedia alcanzan a superar la obra de Pazos y Moschini"
Gráfica: Roberto Pazos
![]() |
| Fotografía, Roberto Pazos |
He aquí catorce de mis poemas, ilustrados nada menos que por el gran maestro Roberto Pazos (residente en Bruselas, Bélgica); y publicados por Monographo books, su reciente proyecto editorial.
Esta creación colaborativa, que fue a la vez una reinvención de nuestra amistad, comenzó a gestarse en medio de la época de pandemia y terminó publicada el 27 de marzo de este año. El gran mérito de esta publicación corresponde a Pazos, que durante todo ese tiempo trabajó sin prisa pero sin pausa y haciendo interactuar sus imágenes con mis palabras; mi labor se limitó a la revisión de los textos, y solo en dos de los catorce decidí reescribir el poema casi en su totalidad.
Aliento a todos mis lectores a sumergirse en este milagro, que no es ni más ni menos que una perfecta conjunción, una alineación cósmica entre las letras y las artes visuales.
Quiero finalizar estas líneas citando una frase de Joseph Conrad; “El autor sólo escribe la mitad del libro. De la otra mitad debe ocuparse el lector”.
Quedan todos invitados a la magia salvaje y primitiva de leer imágenes.
Horacio Moschini
Comprar el libro en Peecho.com, Amsterdam (Print on demand) Edición de lujo con papel satinado
Ambas ediciones son de tapa dura
Esperamos en breve contar también con la edición e-book, y en algunos meses más la publicación en Argentina.
Poema, animación Horacio Moschini
Tema musical Galería de audio de Youtube (Sloppy Clav - Autor: Godmode)
También en YouTube: https://youtu.be/lLbee-mBXoE
Oh que peixe tão morto!
veio à noite pra me ver,
a canção que canta sem sentido
é uma canção que fala sobre ele.
Milhões de pessoas tão magras
comeram o peixe do meu ser,
o mar que estava tão longe
o mar que não percebeu.
Peixe morto está vivo
e está chegando aqui sigiloso,
os barcos no porto não dormem
e sonham à noite com ele.
Oh peixe tão corajoso que vem!
Minha canção eu quero te dizer.
Oh peixe tão morto e tão belo,
o peixe morto morreu.
Horacio Moschini - 1996
Poema y animación, Horacio Moschini.
Tema musical con licencia de dominio público, Patterns Of Sadness - Auutor, Jeremy Korpas.
Imágenes de dominio público.
También en YouTube: https://youtu.be/tXZsd2VZNqQ
Poema y animación y audio-mix de Horacio Moschini,
Temas musicales con licencia de dominio público;
Erik Satie
Jeremy Korpas,
y Amulets.
También en YouTube: https://youtu.be/8kwke01Z3bU
Poema, animación y audio-mix de Horacio Moschini
Temas musicales de licencia de dominio público;
Erik Satie,
Jeremy Korpas,
y Amulets.
También en YouTube: https://youtu.be/5as32aiVHy8
Poema y animación, Horacio Moschini.
Se utilizaron imágenes y sonido de dominio público.
También en YouTube: https://youtu.be/ap5_oM6hrb4
* Escrito en la madrugada del lunes 7 de marzo de 2022
Camino sin pies, mis tobillos van colgando en un esbozo de levitación.
Alabastrejo
nopo sicu salmut icorabae
alitivenso nanuc ipistigola.
Nanu sop, nanu aliviesta
nu porsifema talud salimistrano…
¡Taka tiromae!
nupud galitoriavi
cucu sinoi narilopendu
catu liporasú salimanuca
Teru alabastrejo
noparsifonda tucato
alabastrejo momae pirofisiano
alabastrejo tarsinópito ramulcufero
¡makariput! ¡makariput! ¡makariput!
En realidad, el texto anterior fue escrito en la madrugada del 8 de febrero, cinco días antes de su fallecimiento, la mañana del día 13. Ya, todos sus allegados sabíamos que su salud estaba muy deteriorada y que no tenía posibilidades de recuperarse.
Escribí ese texto tal vez a modo de conjuro, tal vez con la inútil esperanza de que mis palabras pudieran ayudarlo o tal vez por el egoísmo de no dejarlo ir. Estas palabras me surgieron de forma fluida y espontanea, por supuesto no conozco sus significados, si es que tienen alguno; pero las escribí con un sentimiento de enojo y de rabia contra esa metástasis que en menos de un año se lo estaba terminando de llevar.
***
Julio nació en Cañuelas el 18 de octubre de 1961, y en este pueblo pasó sus primeros años hasta que sus padres se mudaron a la localidad de Banfield. Allí ayudaba a su padre, mecánico, que preparaba coches para una escudería, de ahí su afición por las carreras del TC y algunas de Fórmula 1, que seguía todos los domingos.
Su madre, Rosa Casco, hoy docente jubilada, acarrea el inmenso dolor con gran entereza; lo llamaba cariñosamente, El Negro.
Yo lo conocí en el año 1983, cuando los dos trabajábamos en el ferrocarril, a partir de ese momento nunca dejamos de ser amigos. En ese entonces tenía una larga melena, unos pocos años después, decidió raparse, costumbre que mantuvo por el resto de su vida.
El ferrocarril tiene una mística muy especial... Allá por 1983, la época en que ingresamos, cuando la Linea Roca se estaba electrificando, el movimiento de trenes todavía se operaba por señales y enclavamiento mecánico del antiguo sistema inglés, por ejemplo, para dar señal de ingreso a un tren, el señalero debía jalar unas grandes palancas de hierro, lo que requería bastante fuerza. Todos, el jefe de estación, el auxiliar, el señalero, el cambista, el guardabarreras, formábamos parte de ese ecosistema que era cada estación.
Especialmente por las noches, cuando había menos movimiento de trenes, en la amplia cabina de señales de la Estación de Monte Grande, se armaban interminables mateadas, a veces también algún asado, eventos que eran escenario de historias y anécdotas, relatadas generalmente por los más viejos.
Aunque no me considero un fanático del ferrocarril, me siento aún parte de esa mística, así como seguramente se consideraba Julio. Lamentablemente en 1995, bajo la presidencia de un señor que no quiero nombrar (dicen que trae mala suerte), a Julio se le impuso el famoso "retiro voluntario obligatorio" en el marco del plan de desmantelamiento de los ferrocarriles nacionales, comenzado por la dictadura y continuado por el patilludo innombrable. Julio siempre guardó con orgullo su gorra de auxiliar de estación.
En lo extralaboral, compartíamos lecturas y gustos musicales, fuimos juntos a varios conciertos, uno de los que recuerdo fue el de Laurie Anderson en 2005, pero principalmente, a los de Fripp como solista, y los de King Crimson, en 1994, y la última vez en octubre de 2019.
Él fue también quien me acercó a la lectura de los libros de Carlos Castaneda.
Durante los años ‘80 y ’90, recorríamos frecuentemente el underground porteño, lugares como Cemento, El Parakultural, Medio Mundo Varieté y antros similares donde conocimos personajes increíbles como Fernando Noy, Batato Barea, Tortonese, Alejandro Urdampilleta, Las Gambas al Ajillo y muchos otros... Fuimos a ver a Los Redondos a un teatrito de San Telmo, cuando muy pocos los conocían, allí estaba además Enrique Symns. Más recientemente, íbamos con frecuencia a escuchar bandas de jazz o a músicos como Luis Salinas, Daniel Piazzolla, a lugares como Teatro Ensamble, en Banfield o al Teatro Municipal de Lomas de Zamora; básicamente, se puede decir que donde había jazz estaba Julio.
Teníamos ya las entradas para el concierto de Pat Metheny, pero por el comienzo de la pandemia del COVID, el evento se suspendió. Además de estos gustos musicales ochentosos y luego más modernos, Julio escuchaba de tanto en tanto a José Larralde, lo que supongo, remitía a sus años de infancia en Cañuelas.
Él tenía como una antena especial para descubrir este tipo de lugares y personas mucho antes de que fueran famosos o tan siquiera conocidos, siempre buscaba su música y sus lecturas entre autores independientes, o entre lo exótico, como su interés por la música ancestral japonesa o el teatro Kabuki. en este sentido, siempre lo consideré mi maestro.
Poseía mucho talento como observador, y en mi opinión, una cuestión de respeto excesivo le impedía ser autor.
Fue un gran lector, coleccionista fiel de las publicaciones de “El Porteño” y “Cerdos y Peces”. Amante de los libros, poseía una variada y numerosa colección de obras de autores importantes y variados. Los había de literatura argentina e internacional, pero como en su pequeño departamento no tenía espacio para semejante biblioteca los terminaba guardando hasta en los placares.
Políticamente lo ubico cercano al anarquismo, nunca fue seguidor de ningún partido, recuerdo que muchas veces expresaba que iba a impugnar su voto; bromeaba, "Voy a meter una feta de salame dentro del sobre".
Julio también tenía cierto acercamiento al hermetismo, había leído El Kibalión, de autor anónimo, pero que se le atribuye a William Walker Atkinson.
Admiraba a Xul Solar, y siempre se mostró interesado por los dibujos y profecías del artista argentino Benjamín Solari Parravicini.
Julio, por sobre todo, era un inconformista, un renegado cultural en el mejor sentido; que se desencantaba pronto de todo, de Los Redondos, de Castaneda, de Robert Fripp, de todo…
Tenía dos guitarras, una de ellas era una Ibanez, un teclado, y muchos pedales de efectos, instrumentos que tocaba muy de vez en cuando; fue discípulo del guitarrista de jazz Jorge García (Jorge Garcia & Friends), pero como alumno, así como con todo demás, era inconstante, su filosofía era la del no-hacer, y se jactaba de ello al mismo tiempo que, de algún modo, se avergonzaba.
Siempre bromeaba sobre sí mismo, y era tan generoso, que si se lo hubiese pedido, me hubiera prestado hasta su propia casa; fue también el padrino de bautismo de mi hija.
Para hablar de Julio, es imprescindible mencionar a su compañera, Mary Calderón, siempre estuvieron muy unidos hasta que ella falleciera en abril de 2018, este fue para él un golpe muy fuerte.
Cuando se juntaron, a principios de los 80, alquilaron un pequeño departamento interno en la calle Godoy Cruz 450 de la ciudad de Banfield, que los dos habitaron hasta el fin de sus días.
Mary, que había estudiado el profesorado de acordeón, trabajaba en el colegio de médicos de Avellaneda, odiaba su trabajo, veía los negociados millonarios en el que estaban envueltas algunas de sus autoridades. Siempre jugaba al quini con la esperanza de ganar y poder dejar de trabajar. Finalmente le fue otorgada una jubilación por invalidez, aproximadamente en 2016.
Ella era una auténtica "enemiga del rebaño", era, por así decirlo, muy punk, y tenía cierta tendencia autodestructiva. Por suerte siempre conseguía "algo bueno para fumar"... Muchas veces me invitaban y compartíamos esas "sesiones" bebiendo un mezcal (la bebida mejicana con gusanito incluido). Julio contaba que una vez los echaron de Cemento por encontrarlos juntos en el baño, en una "situación indecorosa"... Todo al mejor estilo Sid & Nancy. Mary llenaba la puerta de la heladera con cartelitos cómicos e ingeniosos, el que siempre recuerdo es el que decía "Colabore con la policía, péguese usted mismo". Ella también gustaba de los libros, aunque sólo leía género de terror.
No tuvieron hijos, pero adoraron a su único sobrino.
No puedo decir que hayan sido creyentes en el sentido ortodoxo de la palabra, pero en una pequeña mesita Mary había armado un improvisado altar, en él que recuerdo imágenes del Gauchito Gil, del Padre Mario, una Virgen Negra, y otros, que, por ser agnóstico, nunca les presté mucha atención. Los dos, visitaban de tanto en tanto, a curas sanadores.
Julio tenía, siempre se lo dije, “un karma de enfermero”; sea por cercanía o por no tener un trabajo, pero yo creo que más que nada, por esa bondad heredada de la gente de campo, le tocó cuidar a sus suegros en sus años finales. Más recientemente a Mary hasta su fallecimiento en 2018. Y finalmente a Ana, ex compañera de la secundaria que padecía un cáncer terminal. Todos ellos fueron cuidados con muchísima dedicación.
Del mismo modo cuando él enfermó, hace menos de un año, le toco ser cuidado, y muy bien, por Hugo, allegado, casi pariente de la familia de Mary. También por Patricia, amiga de su madre, que se turnaba con Hugo en los períodos que Julio estuvo hospitalizado.
Temprano, en la mañana del 13 de febrero de 2021, Julio partió de este plano que conocemos, de este fugaz relámpago al que llamamos vida… Desde entonces vive en el corazón de quienes lo hemos amado, su intensa luz nos envuelve y ahora brilla con más fuerza.
JULIO; GURÚ ANTI-SISTEMA, SIEMPRE VAS A ESTAR PRESENTE, TE LO PROMETO.
Breve solo de guitarra publicado por Julio en SOUNDCLOUD (2019)
Torpemente tropiezas,
elegante te levantas
con tu paso de bufón impertinente,
con harapos y joyas te engalanas,
desafías a la noche que te enciende.
Y no sé si esas calles imperfectas
que deambulas solitario y sin sentido
pertenecen al pasado o al presente,
pertenecen al azar o a tu designio.
Arlequín, querido amigo,
El oráculo te devuelve un elíptico destino,
una ambigua identidad frente al espejo.
Entonces falsificar siempre será válido
cuando lo que se falsifique sea ruin,
sea banal,
o sea ilegítimo.
Atenas te recibe desconfiada,
tu maestro te ignora o te rechaza,
la polis no te escucha o no te entiende.
Entonces cuando nadie se lo espera
tu mueca excéntrica convulsiona irreverente,
bailas, te mueves, despilfarras tus piruetas…
Y así logras de un soplido
llamar la inútil atención de los imbéciles.
Desde Sinope hasta Corinto, Arlequín,
o desde Pella a Babilonia ¡Qué más da!
en asombrosas e imposibles coordenadas
se conjugan el filósofo y el guerrero
conquistar el mundo o conquistar el ágora, querido perro,
cualquiera de las dos opciones da lo mismo.
Arlequín, entrañable perro,
sé que guardas el secreto
de alquimistas, pitonisas y hechiceros.
Te imagino caminando señorial,
desnudo e impúdico entre las gentes
acompañado por tritones y centauros,
por sátiros, por arpías y por ninfas.
Cínico Arlequín que te mofas del espacio,
perro ágil que ridiculizas al tiempo,
Perro blanco de ladrido disonante,
¿Filósofo poderoso o indigente guerrero?
¿Quién es quién? ¿Y a quién le importa?
conquistar el ágora o conquistar el mundo da lo mismo.
Arlequín,
Sutil y fugaz mendigo
amo del azar irreversible,
que sustenta y que da forma al universo.
Coño,
coronación celestial del pubis,
a la vez cuenco que contiene
y exuberante monte genital.
Coño,
aldea clitoriana de súbitos resplandores.
ojo cósmico que mira a La Pachamama
boca ávida que atrapa y devora a su presa.
Coño,
caracola sorprendida en los mares de Ulises,
origami extraviado en las alturas de Fuji San,
beatificado, inconfesable, impertinente coño,
enigmático, perturbador, enmarañado objeto del deseo.
Coño,
me sublimo ante tu inesperada alfombra de algas marinas
y encuentro en tus orillas de blanca arena, antiguos tesoros,
fragmentos de un naufragio, jarrones de la dinastía Ming,
raíces de mandrágora, abalorios y caballos de ajedrez.
Coño,
te celebro, te canto y te agasajo,
testimonio cercano del origen del universo,
consagración de la fe y apoteosis pagana.
Coño,
punto infinitesimal hacia donde confluyen las aguas dulces,
inconmensurable manantial desde donde brotan las aguas saladas.
Cómo nombrar todo lo que eres,
cómo no nombrarlo…
Milagroso, alucinante, generosísimo, resplandeciente coño.
simple, humilde, sencillamente,
de todo corazón.
Ruptura del lenguaje,
pronombres en octubre,
religión deshilachada,
jardín de los pesares,
el áureo rostro imita.
Ruptura del lenguaje,
pesadillas en la nube,
bestias con kimono,
ritual de la gaviota,
relámpago sin tiempo.
Ruptura del lenguaje
abriendo mis heridas,
estrellas incoherentes,
país del infortunio,
el águila es bandera.
Néstor Morosetti (1965 – 2012), además de muchos relatos y poemas, fue autor de los libros “El Esquizonauta”, “Protometálico” y “Constelaciones Anómalas”, este último publicado en forma póstuma.
En el poema que sigue quiero reflejar el grado de disparate al que llegaban a veces nuestras conversaciones siendo compañeros de oficina.
***
Hubo un tiempo,
más allá de los siglos y de las eras
en que los monjes tibetanos dominaron el mundo.
Érase por esos días
que el gran Patoruzú
cabalgaba por estas pampas.
Nunca hubo alguien tan macho como él,
tan es así
que de su verga emanaban resplandores rojizos.
También estaban las meretrices bucólicas,
los saltimbanquis aputarrados
y los masturbadores de la poesía.
Esa fue una época de gran resplandor orgiástico,
tanto que ya no quedaba nadie con el orto sano,
(Salvando el caso, al menos eso se comenta, del gran Patoruzú).
Los ríos de semen fertilizaban la tierra,
crecían del aire la marihuana y los pepinos gigantes.
Los masturbadores de la poesía
eran una gente un poco extravagante,
guiados por los resplandores rojizos…
iban de pueblo en pueblo
predicando la poesía cual testigos de Jehovah,
pero más o menos al noveno
o a más tardar en el decimocuarto verso
eyaculaban, de un modo tan espectacular
que la gente moría ahogada en la leche de estos poetas.
Fue por aquellos días que yo morí.
(Tal vez ahogado en leche de poetas, no recuerdo bien).
Y es desde aquellos días, por aquellos remotos tiempos
que yo vivo muerto, y de vivir muerto
devine en poeta.
Bueno,
me falta relatar sobre las meretrices bucólicas
y los saltimbanquis aputarrados.
Pero eso será otro día.
Patoruzú
Al final del expediente
nadie cruza,
nadie vuelve la vista.
Allí van las rutas
camino del cadalso.
Allí va el condenado
con una astilla en el ojo
y una ganzúa
pérfida hasta el hueso.
Garúa sin café por Tribunales.
El condenado espera
desarmando sus tobillos,
atando en sus rodillas
los cordones del zapato.
El condenado lleva entre sus barbas
lentejuelas y alfileres,
gusanitos de manzana.
Los niños le arrojan serpentinas
y le roban el ombligo
al pasar por las ventanas.
Es tan duro este día
para los hachazos de marzo,
para el viento y los molinos
y los camiones de ganado.
Los condenados lloran su muerte
sobre los techos de chapa,
los galpones del suburbio
en silencio se atragantan.
Un hilo de saliva no encuentra el piso,
se corta la cuerda por la parte más delgada.
Quien no paga en esta vida
la locura acumulada
es condenado a escalera
en un cuarto sin terrazas.
¿Que hay entre la imaginación y el horizonte?
Paisajes,
llanuras interiores
parecidas a la mar.
Sin embargo sólo lo sutil habita,
sólo lo efímero
y lo sexual.
Hay laberintos en la mente,
aquel árbol a la distancia
se parece a un espejismo,
escenario fortuito de galopes,
espectador anónimo,
algún contrapunto,
sombras y siluetas
se me antojan infinitas,
y se quiebra mi corazón
en las verdes llanuras,
y se quiebra mi corazón
en mil añicos
que se incrustan en el horizonte.
Hay antiguas paradojas
en esta geografía,
espejo final,
deseo,
pampa,
así de verde.
Virgencita negra,
angelito pagano,
dibuja en mi cuerpo
tu tatuaje perverso.
Mujercita del infierno,
dime tus blasfemias
para hacerme creer
estos fatigosos años de vida.
Yo te daré dos monedas procaces,
te daré licor de cacao
y te seguiré hasta la parte oscura del paisaje;
tu tierra maíz quebrada.
Me quedaré semilla y hondo en tu sal,
en tu arcilla, en tu cencerro.
Por ese valle pasa la metáfora,
pasa la noche,
pasa la nube,
pasa la luna
su blanca y lenta caravana.
¿Y tú?
Que arrastras fuego del azufre…
¿Me tejerás una historia para el frío?
¿Un pasado?
¿Una manta bordada?
Esperando estoy hace mil años
tras esta cortina de viento que no cesa.
No puedo descomponer el tiempo
ni atravesarlo por un túnel,
pero estás...
Como una ausencia reiterada
Como una boca que muerde,
como un ave
que repite la historia.
Y los habitantes del insomnio
recuerdan aún
el atroz escenario.
La muerte mía,
concebida como rayo vertical
certero, indiscutible,
la muerte del hombre que canta,
la muerte mía
única verdad,
la muerte del hombre en su caverna.
La muerte,
y el río de vino negro
que deseamos en la cumbre de la noche,
vida,
y la selva humana
entrelazada de pájaros y serpientes
y esas flores lilas
de las eternas enredaderas
que cubren el universo.
Vida,
quiero morir
adentro de esa mujer
quiero,
que trenza hebras de plata,
morir
cuando se hunde una luna,
morir en su vientre.
Como dormido,
entre destellos vagos, entre abismos,
entre mapas del infierno prometido
no despertar.
Vida,
suelta tus demonios
y estallará la fiesta.
Las mañanas de metales calientes
de sueños mal construidos
las mañanas de ojos abiertos
y arquitectura carcelaria
las mañanas duras y entreabiertas
las mañanas en que no amanece
las mañanas con luz de tierra
con ojos muertos y dedos colgantes
esas mañanas en que tengo dientes y ombligos provinciales
las mañanas de carnicerías y clínicas psiquiátricas
las mañanas con sol de entierro
Y la vida es una almohada explosiva
y la vida es un diente envenenado.
La garganta que baja y camina
y el sol que desde fuera la llama,
la garganta y el sol que se queman,
el sol que grita y resbala...
Que penetra en la garganta,
que la envuelve,
que la escribe,
la ilumina y la desarma.

No es fácil, no,
volverse caja y quedarse mosca,
perder el juicio
y chamuyar desde un castillo
despotricando comadrejas.
Es difícil como un alfiler,
como un alfeñique filoso,
eludir el caretaje
cuando la noche es ululosa y marginante.
Al César lo que es del César.
Es decir...
No se puede escapar del mundo por andar sin equipaje,
esquivarle el bulto a las arremetidas del destino,
ni evitar el entrevero porque falten jugadores.
Pero las puertas de este loquero no se abren los domingos,
y la sabiola y el colchón se me piantan de costado.
Y me dicen colifato, tocao y pocoseso,
y yo digo que desafino para no contradecir a la orquesta.
Porque a este circo no lo entienden ni los dueños ni los monos,
y porque a la final,
para los caretas del sistema,
no hay murga ni carnaval
que les tapone el orificio. 